El otro día mi cuerpo se elevó y voló hacia la cocina guiado por el olor de un refrito. Sí, como los dibujos animados de antaño. Ahora creo que eso lo han dejado de hacer. Era un refrito de ajo, cebolla, pimiento y tomate. Metí la nariz en la olla y casi comí: de ahí … Sigue leyendo Olores de nuestra infancia, olores que atrapan y «otros»