Pues ahora mismo a estar en casa, básicamente. Y los días buenos voy al super, y no al que me pilla más cerca de mi casa (no se lo digas a nadie). Esta pregunta ahora no tiene mucho sentido pero era una pregunta muy interesante cuando salías de marcha con los amigos/as y conocías a alguien. ¿Habéis mentido alguna vez a alguien que acabáis de conocer sobre vuestra profesión? Yo creo que casi todos lo hemos hecho, y si no los has hecho es que eres de los que nunca llamaron a un portero y salieron corriendo.
Pues eso, que yo lo hacía. Y os cuento esto porque un día se me fue de las manos. Yo trabajaba en un sitio muy concurrido, y cuando salía por la noche mucha gente me conocía y al final terminaba saludando a gente que veía en el trabajo y hablando de trabajo. No era muy divertido, estaba un poco cansada. Una noche me encontré con un chico y me preguntó si seguía allí trabajando y le dije que no, que había cambiado de trabajo, que ahora estaba en el Castillo de las Guardas haciendo un estudio con Elefantes, probando una comida experimental. Esto es verdad, se me ocurrió así de repente y le solté eso. Se ve que estaba hasta el gorro de hablar de trabajo por la noche. Mi trabajo no tiene nada que ver con animales ni con estudios de comida. Puede que en ese momento necesitara trabajar al aire libre, y con animales. Es la única respuesta medio razonable que se me ocurre cuando me pregunto por qué le contesté eso. Y no sé si había elefantes en el Castillo de las Guardas, me la jugué. Pues ahí se quedó la cosa, creo que se terminó la conversación: ante semejante respuesta el pobre no supo qué más decir. Me salió bien la jugada. Y supuse que entendía que era una broma.

Pues ahora viene la mejor parte de la historia. Me encontré con este chico al año siguiente, lo saludé y me preguntó que qué tal me iba en el Castillo de las Guardas, que si seguía allí. Mi cara fue un poema, me quedé petrificada y ya no supe seguir con la pantomima. Le dije que fue una broma y le expliqué lo que me sucedía. No le he vuelto a ver, y no sé si le he caído bien alguna vez. Le voy a pedir amistad por facebook a ver si me admite como amiguita cuidadora de elefantes.
Un amigo mío también hacía esta travesura cuando se iba de fiesta a Córdoba con los amigos. Su mejor jugada era decir que era médico. Y daba mucho juego, eso decía. Una bata viste mucho. Si estuviera ahora de fiesta con las amigas y conociera a alguien le diría que me dedico a descargar camiones de humo, que soy inspectora de cocos, recolectora de orina de Alce, probadora de colchones o supervisora de dados. Una de estas profesiones no existe. Adivina. Hay un montón de profesiones curiosas y fascinantes para contar a desconocidos y pasar un buen rato charlando.
Aunque si hay una profesión que me gustaría probar, aunque sea unos días, esa sería la de «niñera de osos panda». Digo unos días porque seguro que hasta de esto te cansas: la mujer del vídeo no está muy contenta. Su único trabajo ese día era recoger las hojas caídas, aunque creo que no llegó nunca a cumplir su tarea: si trabajaba por objetivos me apuesto lo que quieras a que la echaron pronto, y por culpa de una banda muy bien organizada.
Otra profesión que me gustaría probar sería la de «redactora de galletas de la fortuna». También molaría decirlo en una cita, tiene gancho. Pero me echarían de este trabajo al poco tiempo porque mis mensajes serían muy desconcertantes: «Si te ha traído aquí a comer no vuelvas a salir con él/ella», «Te quedan 3 días de vida, ¡aprovéchalos!», «tu cita tiene mujer e hijos, ¡escapa!», «Si eres médico llámame a mí, ella no te merece», «tienes un moco colgando», «lo que te has comido no era ni pollo ni ternera», «cómprate el satisfayer», «no te metas en el mundo de las drogas». ¿Qué os parece? ¿Me merezco el trabajo? Yo prefiero uno de estos mensajes, por lo menos hay algo de emoción.
Bueno, voy a ir despidiéndome ya, que tengo que dar mi paseo diario alrededor de la isla para supervisar que los cocos siguen en su sitio y no se han saltado el confinamiento. Soy la encargada de la vigilancia en una isla paradisíaca del Índico. Trabajo de 10 a 14 y me alojo en una cabaña de madera a pie de playa. ¡Sed felices!
Un saludo, Piti!
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Ohhh, ¡doctor! Tenía que haberte llamado para que me contaras tus historias, seguro hubiera subido la calidad del post.
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Como aunque soy muy mayor todavía sigo siendo muy ignorante, he tenido que buscar lo que era un satisfyer 😱
Y vaya sorpresa me he llevado!
Qué artilugios más modernos existen. Hasta masturbadores de hombres, que no sabía que se precisaran.
Me temo que me ha llegado tarde todo este conocimiento «tecnológico». 😇😇😇😇😇😛
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Jajajajaja, ay madre qué risa. Pues nunca es tarde para conocer cosas nuevas, lo importante es que siga viva la curiosidad. La edad solo es un número.
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