AMISTAD: las mejores excusas para ¿salir o no salir?

Con la situación en la que estamos y tumbada en el sofá me llegan recuerdos de aquellos maravillosos años cuando era más zagala y ponía excusas a mis amigas para no ir a algún sitio. Digo «cuando era más zagala» porque últimamente lo llevaba muy bien y como las salidas se han distanciado en el tiempo les cogí gustillo y pillé el puesto de «organizadora de eventos y quedadas». Con los años se reduce el número de amigos y el número de salidas. Éstas se tornan más diurnas y al ser más exclusivas se saborean mucho más, se disfrutan de manera diferente. Ya sé que habrá de todo, como en botica. Pero la norma es, según un estudio de la World University de Benalmádena, que con los años se pierde el pelo, los amigos y las ganas de salir. Y si encima tienes niños se complica la cosa. ¿Y qué hacemos con este despropósito? Pues el estudio recomienda que… Después te lo cuento, que ahora estamos con lo de las excusas.

Yo no he sido de salir mucho, era más de poner excusas para no salir. Como era un poco siesa tenía que buscar excusas para no decir la verdad: la verdad a veces no se entiende o es tan simple y primitiva que no tiene el peso suficiente para acallar las voces de las hienas sedientas de nocturnidad (acabo de comparar a mis amigos con las hienas, vaya imagen más fascinante). Pues eso, mis excusas con el tiempo fueron subiendo de nivel: iban teniendo personalidad propia, eran como animalillos a los que criaba con cariño, les dedicaba mi tiempo. Os enumero las que más gustaron: «lo siento, no puedo salir hoy. Tengo que cambiar las cortinas del salón», «Ohh, justo hoy me toca limpiar la plata», «Me coge regular esta tarde, quedé con mi hermana para ayudarle a quitarle las pelotillas a un jersey de lana», «No puedo salir mañana, me he apuntado a un curso de macramé y punto de cruz». La que más me gusta es la de limpiar la plata, es la que tiene más solera.

Ahora es todo diferente, pongo menos excusas e intento organizar salidas y pequeños viajes para juntar a las amigas y pasar un buen rato. Ésto es saludable, lo dicen muchos estudios. La amistad hay que cuidarla, mimarla y hacer prácticas fuera de tu zona de contacto diario (hijos/as, maridos, mujeres, pareja,…) Éstos momentos son los que recordarás con alegría, y querrás que se repitan. Una salida que recuerdo con mucho cariño fue una quedada con dos amigas para comer un sábado. A una hora en coche desde nuestra ciudad. Volvimos a casa el domingo por la tarde. ¿Qué os parece? ¿Emocionante, eh? Y una de nosotras es madre. No terminamos en ningún tugurio borrachas, no nos hicimos ningún tatuaje, nos acordamos de todo y no murió nadie (no es una peli americana). Y lo más emocionante fue que no estaba nada planeado. Nos quedamos en un hotel con suelo de parqué, compramos ropa interior en un chino y bailamos los grandes éxitos hoteleros con teclado y cantante por la noche con el Imserso. Eso sí, nunca volveré a salir con mis amigas sin un buen kit de emergencia metido en mi bolso. Os digo que se puede, que sólo hay que echarle un poco de ganas y no dejar que la llama se apague, como en las relaciones de pareja. Justo antes del estado de alarma quedamos las amigas para comer y pasar juntas la tarde. Una de las que no vino a la quedada nos dijo: no me apetece, prefiero quedarme en casa con mi novio. ¿Y qué respondes a esto? ¿No es cruel? ¿No es mejor decir lo de que tienes que cambiar las cortinas del salón, aunque signifique lo mismo? No hay piedad en este mundo. La verdad a veces duele. Y duele porque sabes que estos momentos son mágicos y quieres que no falte nadie, por si hay que comprar bragas en el chino o hacer un duelo de baile con Doña Escolástica de 72 años: se necesita toda la ayuda posible para poder ganar.

Ahora con la situación que estamos viviendo nos damos cuenta más que nunca de la importancia de los seres queridos, el afecto, el contacto, la importancia de las relaciones y la amistad. No la dejes nunca de lado, ni por pereza ni por la pareja, ni por los niños. Haz encajes de bolillos si hace falta, de Valenciennes o de Malinas. Deja de buscar excusas, y si las das que sean originales y escasas. Nunca es tarde para poner remedio. Queda con tus amigos/as, disfruta de ellos y de esos momentos que recordarás con nostalgia y cariño. Sé original, sorpréndelos y no te olvides del kit de emergencia. Ahora a esperar a que levanten la veda. Mientras tanto haz algunas llamadas para ir haciendo planes.

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