El otro día tuve la suerte de conocer a mi vecino de garaje: pusimos un coche en su plaza para cargar unas cosas, llegó y enseguida le dijimos que quitábamos el coche. No se lo tomó nada bien, y mira que fuimos rápidos y estábamos allí. Llegó un momento en que paré, desconecté, porque era … Sigue leyendo La delgada línea entre tu coche y el de tu vecino