Hace unos días escuché a una escritora famosa lamentarse de que su marido no hablaba español. Decía que era una verdadera lástima, porque cada vez que intentaba explicarle el sentido de algunas frases típicas —esas que condensan en pocas palabras un universo de ingenio y tradición—, la magia se desvanecía y el chiste perdía toda … Sigue leyendo Te falta calle