Me refiero al nórdico, no al jugador que espera en el banquillo a ver si de una vez por todas puede salir al campo de juego y demostrar lo que vale. Estamos en octubre y todavía no hemos podido despedirnos de las chanclas ni de los pantalones cortos. Me entran sudores cuando veo los escaparates … Sigue leyendo Calienta que sales